La triste historia de Milio

El exjugador del Real Avilés contaba ayer su historia en el programa “Al Primer Toque” de Onda Cero


Milio el día de su presentación | Sergio López

Milio el día de su presentación | Sergio López

El exjugador del Real Avilés contaba ayer su historia en el programa “Al Primer Toque” de Onda Cero

Arruinado, lesionado y teniendo que pagarse sus propias operaciones. MilioGarcía, exjugador del Real Avilés, hablaba ayer para los micrófonos de “Al Primer Toque” y contaba su triste historia. Quien buscara su oportunidad en el Suárez Puerta allá por el 2011 confiesa estar arruinado y enfermo, sin muchas salidas.

Su historia es una de las más duras que recordamos. Milio firmaba por el Real Avilés en junio de 2011 en busca de su oportunidad. Como muchos otros jugadores de aquella época, firmó con un club de modesto que le pagaría irregularmente, “en B”, sus emolumentos. Algo aún hoy muy presente en el fútbol de bronce.

Nunca ha cotizado, nunca ha estado dado de alta en la Seguridad Social. Estas dos circunstancias no son extrañas en nuestro fútbol, pero se agravan si sucede algo como lo que le ocurría a Milio. La historia comenzaba hace tres años, cuando le diagnosticaron una periostitis tibial. El comienzo de la pesadilla.




Ha pasado tres veces por quirófano, la última de las operaciones la ha tenido que pagar de su bolsillo, y no tiene la opción de volver al fútbol ya que su tránsfer lo tiene bloqueado la Federación Cántabra, que considera que alguien debe abonar los 4.000 €uros que costó la primera operación.

Un mal diagnóstico cuando jugaba la fase de ascenso a la Segunda B con el club reavilesino generó todo el problema. El jugador defiende que la federación no atendió su caso. Después, ya estando en el Noja, fue operado y la cirugía le generó un tumor que le dejó en el dique seco al tener que entrar de nuevo en quirófano y del que aun no se ha recuperado. Una historia de médicos y dolor.

El jugador tuvo que pagarse sus nuevas operaciones y su atención médica: más de 6.000 euros. El futbolista reconoce que no estaba dado de alta en su etapa en el Real Avilés y que cobraba en B (entre 1.500 y 3.000 €uros mes), como muchos otros jugadores. Al no estar dado de alta en la seguridad social, no pudo recurrir a la sanidad pública.




Un enorme quebradero de cabeza para una persona que vivía del fútbol y que ahora no encuentra salida laboral. Milio busca trabajo, busca salida para pagar sus deudas y olvidar una etapa en la que puso sus esperanzas pero que no se convirtió más que en un calvario.

Un caso que reabre el debate sobre el control que se plantea desde el gobierno para el fútbol y la obligatoriedad de regular a los futbolistas y técnicos que desempeñan su labor en el deporte y cobran por ello.