Un proceso que ya ha generado un cambio

Por primera vez, las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol suscitan interés


Fachada de la ciudad del fútbol.

En una Federación con un equipo de trabajo que se ha mantenido casi intacto durante años, la inexistencia de oposición suele afectar de manera negativa. Este 2017 es de elecciones a la presidencia del máximo órgano de decisión del fútbol en España. Un proceso que se ha caracterizado por la falta de información y de puja de sus candidatos en ediciones anteriores, algo que en las presentes elecciones ha cambiado.

Dos candidatos fuertes

Por primera vez en muchos años, Villar tiene en contra un candidato fuerte en un proceso electoral. Jorge Pérez se ha propuesto hacer frente al mandatario vasco, que acumula lustros en la dirección del ente federativo y se presume un final de campaña y unas votaciones muy igualadas en este 2017.

Villar ha buscado hacerse fuerte con la red de colaboradores y personas afines que ha creado en tantos años al frente de la Federación. Ha buscado más esa potenciación que apostar por un programa amplio de propuestas. De hecho, en él no muestra cambios significativos para un posible nuevo mandato. Ha buscado entre futbolistas y árbitros sus apoyos, ya que una buena parte de los clubes profesionales y de los de Tercera División han decidido alejarse de él. Falta saber el posicionamiento de los de Segunda B, que por lo general han mantenido una postura neutral, dando pocas muestras de su intención de voto.

Jorge Pérez

Su oponente, Jorge Pérez, ha apostado prácticamente por lo contrario que Villar. Ha buscado hacerse fuerte en base a un programa lleno de reformas que busca el potenciamiento económico de las categorías más modestas. Allí es donde ha buscado hacerse fuerte, considerando la buena estructura de que dispone hoy día el fútbol profesional. Quien fuera vicepresidente de la Federación ha logrado por el momento el apoyo de un buen puñado de clubes de Tercera División y del fútbol femenino -muy importantes en este proceso-, de los jugadores no profesionales y otros apoyos muy significativos: la LFP y Proliga han mostrado públicamente su apoyo.




Conocimiento del proceso

Otra de las novedades que ha traído este proceso electoral respcto a los anteriores es la mayor difusión del funcionamiento de las elecciones a la presidencia de la RFEF. Un complicado sistema de asambleístas dificilmente comprensible por los aficionados al fútbol y en el que muy pocas personas tienen derecho al voto y, además, deben conocer cómo ejercerlo.

Se ha buscado llegar más a aquellas personas con derecho a voto para que conozcan cómo ejercerlo y para hacerles saber que disponen de él. Parece extraño esto último, sí. Pero es que en procesos electorales anteriores, muchos potenciales votantes se quedaban sin hacerlo por, simplemente, desconocer que disponían de derecho a participar en el proceso.

No obstante, hay cosas que no cambian. Hay muchas modificaciones necesarias en todo el fútbol español, pero quizá sea este proceso electoral el que más cambios necesita, con el objetivo de simplificarlo, hacerlo más democrático y ofrecer su participación a algunas personas que ahora mismo no disponen de peso ni derecho, aun siendo una parte importante del fútbol.

Rifi-rafes

El proceso electoral ha estado marcado, sin duda, por las continuas disputas entre las dos candidaturas y sus afines. Dos grupos muy diferentes y con ideas muy dispares que han llevado su diferenciación a la escena pública.




El grupo de Jorge Pérez ha hecho públicos diferentes problemas en el proceso electoral, que han sido por lo general rechazados por la comisión electoral, regida por Villar. Una problemática que se ha llevado ante el CSD, que por ahora guarda un discreto silencio mientras observa el proceso desde el otro lado.

El último de los problemas, el relativo a los votos por correo. Muchos de los votantes que habían expresado su intención de votar no han recibido en tiempo y forma en sus domicilios la documentación y las herramientas necesarias para ejercer sus derecho.

Quizá estas disputas hayan hecho que, en los últimos días, las propuestas y los programas electorales de una y otra candidatura hayan pasado a un segundo plano justo en un momento determinante en el que los indecisos, que están a punto de ejercer su derecho, necesitan esa información.