Apisonadora Gernika

El conjunto de Luaces sueña tras encadenar cinco partidos de grandes resultados


Urbieta

Hay un feudo en el interior de Bizkaia que reluce con fuerza estos días en Segunda B. Es el Gernika, que está llamando a la puerta del éxito en los últimos encuentros y sueña con alcanzar por la vía rápida su modesto objetivo. Una temporada más dirigidos por Jabi Luaces, los de Urbieta buscan la salvación y tras 13 jornadas buena parte de los deberes parecen estar ya bien hechos. Y con sobresaliente.

El cuadro vasco avanza con soltura en esta fase de la liga y, pese a las importantes bajas que han ido acumulando, el equipo se muestra solvente y seguro. Son séptimos, con veinte puntos, lo que nos hace pensar que, a falta de muchas jornadas para concluir una temporada que no ha hecho más que empezar, el equipo que juega en el campo que lleva el mismo nombre del río que lo baña no tendrá grandes problemas para lograr su objetivo.

Contundencia atrás

El bloque formado en línea de zagueros por los centrales Berasaluze y Carracedo, junto con los laterales habituales en los últimos encuentros Kevin Calle y Murgoitio, son una de las líneas defensivas más solventes de toda la categoría. El cuadro que dirige Luaces sólo ha encajado diez goles en lo que va de temporada, a menos de un tanto por partido. El último lo encajaban en el Ciudad de Tudela este pasado fin de semana, pero los dos goles a favor anotados por Barrón permitían a los vascos sumar de tres en tres.

Un mismo bloque que se mantiene en el tiempo

Pese a la llegada de savia nueva en forma de jugadores sub-23 en los últimos tiempos, el Gernika tiene un ingrediente clave en este cóctel que les permite mejorar año a año su actuación en una categoría tan complicada como la de bronce.

EL Gernika mantiene desde su ascenso a Segunda B a un buen puñado de jugadores temporada tras temporada. Los Larruzea, Etxabe, Berasaluze, Torrealdai, Carracedo, Otiñano, Altamira o Enziondo conforman un bloque que madura y se convierte en más fuerte con los años.

A ellos se han sumado jugadores llegados siempre de otros clubes de la cercanía, muchas veces de otros equipos descendidos a Tercera o desde esta misma categoría. Los Abaroa, Kevin Calle, Pradera o Madrazo que, poco a poco, se van haciendo un hueco entre la guardia de Urbieta.