Qué fue de… Martín Ragg

El ya exportero argentino continúa en España


Bernardo Martín Ragg

Un portero con carácter, con altura y de los que no se achicaban. Martín Ragg fue uno de los muchos jugadores que disfrutó de una de las épocas doradas de la Segunda División B. Por aquel entonces, en los primeros años de este milenio, el dinero de la construcción y otras grandes inversiones daba alas al fútbol de bronce, que pasaría a sufrir enormemente con el “crack” del ladrillo. Consecuencias que aún hoy padece, con equipos muertos y otros moribundos.

Corría la temporada 2000-01 en el Pontevedra. En una plantilla larga destacaban varios nombres. Todos argentinos, la única nacionalidad que existía en aquella plantilla que vio pasar tres entrenadores en un aó de mucho sufrimiento en el que los granates consiguieron salvarse. Cuatro argentinos en aquel plantel: Ragg, Pibe, Carpetta y Franccesco. Los dos primeros lograrían un protagonismo más o menos destacado en un año malo en Pasarón.

Del primero de los dos, de Martín Ragg, hablaremos hoy. “Diente” que así le conocían ante de llegar a España, llegó a Pontevedra tarde. Contando ya 32 años. El de Mar de Plata había hecho ya una buena carrera en su país antes de cruzar el charco para probar suerte en Galicia. Atlanta, Belgrano, Platense o Racing Club de Avellaneda destacan en su expediente.

Tras ese prolongado camino y ya con años a la espalda, el Pontevedra decidía pescarle. Allí estaría cuatro años. Llegó para quedarse. “Diente” aún continúa en España. Las siguientes temporadas a la de su llegada fueron mejores: En su segunda campaña, pese a contar poco y estar a la sombra de Jesús Sierra, logró hacer Play Off junto con sus compañeros.

La sigueinte temporada, su tercera campaña en Galicia, Ragg si tendría más protagonismo. Fue su año con más minutos en el Pontecedra. En aquella 02-03 el Pontevedra quedaría cuarto antes de dejar paso a un año histórico. De nuevo con la portería compartida, Ragg sería uno de los integrantes de la plantilla que en la 03/04 lograría el ansiado ascenso a Segunda. Lo lograban tras quedar primeros, por delante del Racing de Ferrol. En aquel plantel estaban Manu Busto, Xaco, Raúl Aguilar, Asier Salcedo o José Luis Capdevila.

Con aquel éxito y a sus 35 años, Martín Ragg decidió retirarse. Pasaba en ese mismo momento a ser entrenador de porteros del primer equipo e incluso llegó a ser delegado del equipo. Permaneció en Pasarón varias campañas, hasta que el Pontevedra entró en una grave crisis económica a principios de la presente década. Ragg hacía las maletas.




Su destino estaría en Madrid para seguir dedicándose a lo que empezó una vez decidió colgar los guantes. Como entrenador de porteros trabajó en la capital y dio sustento a su familia. Es padre de tres hijos.

El fútbol sigue siendo hoy día su pasión y su trabajo. Mantiene su puesto como entrenador de porteros del primer equipo del CD Móstoles, y dirige la escuela de porteros del club. Una escuela importante, con el apoyo de Iker Casillas y con un proyecto de relevancia para los arqueros. El Campeón del Mundo con España colabora económicamente con el club que le vio crecer.

Mientras tanto, sigue manteniendo los lazos y recuerdos con sus etapas en Pontevedra y Argentina.