Temporada agridulce para el Recreativo de Huelva

Permanencia en la penúltima jornada, pero reduce su deuda.


Nuñez, jugador del Recre

 El Decano del fútbol español lleva varios años haciendo equilibrismo sobre la cuerda floja debido a su complicada situación financiera.  Ya antes de descender a la Segunda B, tuvo que solicitar en los juzgados un concurso de acreedores para reestructurar la enorme deuda a la  que el Recre tenía que hacer frente.   Dicha deuda ha venido afixiando al club durante las tres últimas temporadas en las que el conjunto albiazul lleva compitiendo en la categoría de bronce, con constantes nóminas impagadas que han erosionado el rendimiento de los jugadores dentro del césped  y desviando  el foco mediático hacia el terreno  extradeportivo.   Tres años díficiles que han puesto a prueba al equipo de El Colombino. Además de los impagos, se han tenido que rellenar  convocatorias con juveniles, finalizar jornadas en puesto de descenso y celebrar salvaciones agónicas como si de ascensos se tratasen.  Si no estuviéramos hablando del club más antiguo de España, probablemente el final hubiera sido bien distinto y el Recreativo de Huelva formaría  ya parte del pasado.

El pasado verano llegaba a la entidad el ex-jugador y representante de futbolistas Juanma López para hacerse cargo de la gestión. El proyecto tenía mejor pinta que el de los dos años anteriores, firmando jugadores de más nivel y perfilando una plantilla que debería optar a algo más que salvar la categoría.

Porque  realmente el objetivo del Recre, desde que descendió a Segunda B  había sido hasta entonces evitar la desaparición como club y no complicarse más el futuro con un hipotético descenso a Tercera.   Llegó Boris, máximo goleador del Gr. III como fichaje estrella y se mantuvo a baluartes del plantel como Nuñez, ex del Madrid y Liverpool quien a sus 39 años  lleva varias temporadas dándolo todo por el Recre (puntualmente,  hasta su propio patrimonio  para hacer frente a los salarios de sus compañeros de vestuario).  La marcha deportiva del Recreativo ha ido de más a menos en la presente temporada.  Se acercó a los puestos de play-off durante la primera vuelta pero luego tuvo una mala racha de resultados que provocó el cambio de entrenador y la llegada de César Negredo al banquillo.

No se consiguió remontar el vuelo y se han tenido que conformar con lograr una salvación matemática en la penúltima jornada.

Pero el apoyo institucional  y sobre todo de una afición que siempre ha estado ahí ,   han sido las grandes claves para que 128 años de historia sigan su curso tras el  oscuro túnel que han atravesado en Huelva.  Hace unos meses el Ayuntamiento de la ciudad decidía en pleno pagar 7 millones y medio de euros al principal acreedor del club, la Agencia Tributaria , organismo al que en su día se llegaron a deber casi 15 millones de euros.  El ministerio de Cristóbal Montoro levantará el embargo sobre las cuentas bancarias del club  que mantiene maniatado al Decano.   Esta reducción del pasivo en el balance supone la apertura de un nuevo horizonte a nivel institucional y un mayor margen de maniobra de cara al futuro para elaborar una plantilla que luche por los play-off de ascenso en las temporadas venideras.

Por lo tanto la 2017/18 será una temporada con sabor agridulce para el aficionado onubense.  Por un lado el Recre no ha ido más allá de la permanencia en Segunda B, algo que puede sabe a poco en un club tan histórico.  Pero  por el otro,  la nueva situación económica  espantará definitivamente al fantasma de la desaparición y  posiblemente devuelva las opciones de formar parte de nuevo del fútbol profesional en un futuro próximo