Buscando un nuevo modelo de Copa


asier_sanchez
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Cada año se reabre el debate, pero el paso de las temporadas no hace que la Copa del Rey de que hoy disponemos cambie. Y sin cambios no hay mejora. En el fútbol, como en cualquier espectáculo, sin mejora hay aburrimiento. Lo previsible que es hoy día la Copa del Rey está haciendo que año a año los campos se vacíen, la ilusión se apague y el interés se termine.

No es comprensible por qué se mantiene un modelo de Copa del Rey que gusta muy poco y a unos pocos, y que además gusta sólo a los más grandes, porque no es del gusto tampoco de todos los equipos de Primera División. En esta primera ronda con los equipos de Primera División participando, hemos visto resultados de eliminatorias que reflejan por qué el modelo de competición no funciona y, sobre todo, campos vacíos.

Preguntado meses atrás sobre los modelos de Segunda B y de Copa del Rey, Villar, actual Presidente de la Real Federación de Fútbol, declaraba estar satisfecho con cómo funcionaban esas competiciones en la actualidad y confirmaba que, por el momento, los modelos de competición de Copa y de la categoría de bronce no sufrirán cambio alguno. Quizá por falta de ganas, por conformismo, o por falta de ideas, pero desde Madrid no quieren cambiar lo que no funciona en nuestro fútbol.

Estos son los resultados de Segunda Ronda

Por si la razón de la inexistencia de cambios en el modelo de Copa del Rey fuera la falta de ideas (permitidme dudarlo), me he tomado la licencia de dibujar el modelo de Copa que me gustaría, como amante del fútbol y como un aficionado más. No es más que un compendio de los diferentes modelos de otras copas europeas y pequeñas ideas. Vamos a ello.

– Equipos participantes: equipos de Primera División, Segunda División, Segunda División B y los Clasificados para el Play Off de ascenso a Segunda División B la anterior temporada que no logren finalmente el ascenso a Segunda División B. Competición sin filiales.  Partidos de 90 minutos con prórroga y penaltis en caso de empate.

– Todos los equipos de las diferentes categorías entran a competir en la primera de las rondas. Sistema de competición a partido único hasta el final de competición. La sede se elige mediante sorteo y el taquillaje se repartirá entre los dos equipos. Final durante todas las ediciones en una sede fija, al igual que en Inglaterra.

– Elevar los premios por victorias en competición.

– Convocatorias de 16 jugadores, con un máximo de cinco jugadores del filial que deberán ser menores de 23 años.

– Fijar el precio de las entradas. Todos los participantes deberán fijar un precio igual para las entradas y para cada una de las rondas. Se fomentará la asistencia de los niños a los campos.

– Para incentivar la asistencia de público, además de los adecuados precios de las entradas, se priorizarán las fechas festivas para determinadas eliminatorias de Copa del Rey (puentes del Pilar, la Constitución y Navidades).

– Eliminar la asignación de los derechos de Televisión a una productora para todos los encuentros de Copa del Rey. Los dos equipos participantes en cada encuentro negociarán sobre este aspecto, en caso de no llegar a acuerdo, la organización de la Copa del Rey dentro de la RFEF decidirá que productora retransmite el encuentro.

– Los equipos con menor capacidad económica verán subvencionados sus gastos de desplazamiento en caso de jugar el encuentro fuera de casa.

– Para garantizar la seguridad y la igualdad en los aspectos competitivos, se exigirán unos mínimos que las instalaciones deportivas del equipo anfitrión deberá cumplir. De no cumplirlas, la sede del encuentro se trasladará a otro estadio.

Seguramente será este un modelo muy mejorable. Son mis pequeñas aportaciones, muchas extraídas de la FA Cup inglesa y adaptadas  a nuestro fútbol, otras de la copa alemana, otras de la lógica y sensatez. Sin duda, estos y otros cambios permitirían un modelo competitivo y de espectáculo más cercano al aficionado y que suscitaría más interés. Y el interés suele ir ligado al beneficio económico. Esta no es, pues, la excusa. Toca buscar un cambio.

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Etiquetas: Opinión