Reguilón, que bueno que viniste

El jugador cedido a la UD Logroñés por el Real Madrid protagoniza un encuentro con ocho goles (5-3)


LaSegundaBes
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Reguilón en un partido anterior | Imagen: Fernando Díaz
Reguilón en un partido anterior | Imagen: Fernando Díaz

Cuatro tantos y una asistencia. Casi con el resumen de la actuación individual de Sergio Reguilón podríamos terminar el resumen de un encuentro con muchos titulares y más historias que contar. Nada más y nada menos que ocho goles y muchos fallos por parte de los dos conjuntos en un encuentro con ocho goles. Pero todo ello se puede resumir con el nombre de un chaval: Reguilón, hoy protagonista de su primera tarde de gloria.

Al encuentro llegaban los dos equipos con ciertas dudas. El Bilbao Athletic llegaba a Las Gaunas con el objetivo de atravesar una importante prueba ante un rival en crecimiento y que aspira a estar arriba. Lo hacía, además, con la necesidad de desepjar dudas sobre su juego y su fortaleza atrás. Dudas que continúan persistiendo pasado ya el choque.

Los de Carlos Pouso llegaban también con mucho por aclarar. El arranque de un plantel nuevo no ha sido bueno, poco eficaces atrás y dudas en cuanto al juego, con muchos contrastes respecto a la pasada campaña. Pero Reguilón se encargaba de enterrar al menos las dudas en cuanto a la efectividad.

La calma antes de la tempestad

La primera parte fue calmada en cuanto a goles. “Sólo” llegaron dos. Pronto, sin que se hubiese alcanzado el diez de juego Reguilón hacía su primero de la tarde, que daría paso a un vendaval de ocasiones que el palo y Miguel Martínez se encargaron de detener hasta que Villalibre firmaba el empate provisional y merecido antes del descanso.

Una vez más la defensa no hacía su trabajo en el conjunto blanquirrojo.

Goles, goles y más goles

La segunda mitad también iba a continuar con el desajuste general de la defensa logroñesa, pero acompañado también de la falta de acierto en las decisiones defensivas de los visitantes. Algo que no iba a dejar pasar Reguilón, que iba a firmar su tarde soñada.

Tres goles seguidos en veinte minutos firmados por el zurdo de la cantera blanca servían para dejar el 4-1 en el marcador mientras las gradas de Las Gaunas asistían con estupor a la actuación del chaval. Goles de diferentes colores, todos marcados por el don de la correcta ubicación en el momento adecuado. Todo ello en un jugador no acostumbrado a ocupar posiciones de ataque.

Aun faltaba el golazo de la tarde, la única nota de magia que no firmaba Reguilón. Mendigutxia, eso sí, a pase del hoy encumbrado jugador, lograba poner el balón en la escuadra desde 40 metros. Un golazo.

Con el 5-1 llegó la siesta de la defensa local. Y quizá la falta de más minutos impidió que el resultado peligrara de verdad. Con suma facilidad Villalibre (un verdadero peligro cerca del área) y Guruzeta marcaron en el 88 y en el 92 los goles que dejaban en el 5-3 el definitivo marcador y también las dudas en el conjunto de Pouso.

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