¿Qué ocurre con los extracomunitarios en Segunda B?

La 2ªB deja un vacío en sus normas respecto a los futbolistas no europeos


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Kabiru Akinsola durante su etapa en el Cádiz CF. (Foto:portalcadista.com)

Conocida es la limitación de futbolistas extracomunitarios impuesta por LaLiga para las competiciones profesionales, es decir, Primera División y Segunda División A, pero, ¿en la categoría de bronce existe algún tipo de límite en este sentido?

En efecto, los clubs se Primera y Segunda A sólo pueden disponer de 3 fichas en sus plantillas ocupadas por jugadores extracomunitarios (jugadores extranjeros fuera de la Unión Europea y resto de países sin convenio bilateral con España). Sin embargo, la RFEF permite a los clubs de Segunda B disponer de jugadores extracomunitarios sin límite numérico (eso sí, el artículo 120 del Reglamento RFEF exige que dichos jugadores acrediten la residencia legal en España y su solicitud debe ser aprobada por la propia RFEF. Igualmente, se establecen una serie de normas más rígidas tratándose de extracomunitarios menores de 18 años, a fin de evitar transferencias ilícitas de menores de edad).

Más allá de esto, los límites los encontramos en las normas generales concretadas en el artículo 121 del Reglamento de la RFEF, que son las siguientes:

– Los equipos de Segunda B pueden disponer de un máximo de 22 fichas, de las que, como mínimo, 6 deben ser ocupadas por jugadores sub-23.

– Los equipos de Segunda B deben contar, de esas 22 fichas, como mínimo, de 8 licencias “P” (profesional).

En resumen, el límite de jugadores extracomunitarios en una plantilla de Segunda B será de 22 fichas, de las que al menos 8 deben ser licencia “P”, y de las que al menos 6 deben ser jugadores sub-23; debiendo todos ellos probar su residencia legal en España y mostrando la RFEF su aceptación.

Ignacio Martínez-Abarca Ibabe.

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Etiquetas: RFEF