Los cambios para la 2ªB, paralizados

La Federación había abierto un proceso de estudio para posibles cambios en la categoría que ahora está detenido


LaSegundaBes
Compartir    Twitter   ·    Facebook
Imprimir
Fachada de la ciudad del fútbol.

Si bien las ligas profesionales (aquellas que dependen de la LFP: la Primera y la Segunda División) siguen su camino al estar gestionadas por LaLiga, la mayor afectada por la situación que atraviesa la RFEFparece ser la Segunda División B. Para ella, y teniendo en cuenta lo caduco de su modelo de competición y la problemática de los filiales, la Federación había abierto un proceso de análisis para estudiar posibles cambios a aplicar en un plazo medio.

Aquel estudio comenzaba justo antes del encausamiento de Villar y la apertura del Caso SOULE, que ha llevado al presidente de la Federación y a su hijo a prisión por apropiación indebida y un supuesto caso de clientelismo. Además, el Comité Superior de Deportes estudia ahora la posible necesidad de repetición de elecciones en el que es el máximo organismo federativo del fútbol español.

La apertura del Caso Soule traía consigo una consecuencia directa para la categoría de bronce: la detención del trabajo de esa comisión encargada de buscar cambios para la categoría. La Federación trabaja ahora bajo mínimos, haciendo sólo lo estrictamente necesario para mantener el común funcionamiento federativo, sin emprender nuevos proyectos. Ésta sería la respuesta de la Federación ante la posible convocatoria de nuevas elecciones.

Los posibles cambios

Dentro de esos cambios que comenzaron a estudiarse estaban el número de equipos y también lo relativo a ayudas, filiales y horarios para los encuentros de Segunda B. Los clubes ya se habían posicionado a favor de cambios en la categoría.

El más problemático de todos los casos es el relativo al número de equipos de Segunda B. Había dos propuestas en la mesa: aumentar el número de clubes, generando seis grupos de dieciséis equipos cada uno; y una que agradaba más: reducir la categoría a dos grupos de entre veinte y veinticuatro equipos, con un Play Off más participativo. El problema de cualquier cambio es el tiempo que se necesita para ello: se necesita más de una temporada para llevar a cabo los correspondientes movimientos y se debe estudiar cuál es la metodología más adecuada.

También estaba sobre la mesa lo relativo a los equipos filiales-dependientes, por las quejas de los equipos “tradicionales”. Los filiales son cada vez más y el potencial económico de sus dueños, los clubes profesionales, genera una insana competencia. Los clubes tradicionales encuentran habituales problemas para fichar jugadores jóvenes y, cada vez, los filiales apuestan por jugadores más veteranos, reduciendo todos los mercados del resto de clubes.

Ahora, cualquier cambio o estudio parece detenido.




Los cambios para la Copa del Rey, también en suspenso

Este parón afecta también a la Copa del Rey, campeonato sobre el cuál también se había empezado a debatir con el objetivo de encontrar cambios que la hagan más interesante. Las peticiones de los clubes modestos y también de los aficionados, que han alzado frecuentemente la voz contra el formato del torneo y que han dejado de acudir a los estadios, habían forzado a la federación a estudiar unos cambios cuyo estudio, por ahora, está en suspenso.

Vive, pues, la Federación un momento de parón a la espera de las resoluciones que se tomen desde juzgados y también desde el CSD, que podrían dibujar una nueva organización para la RFEF en poco tiempo. De nuevo, las afectadas son todas las categorías modestas, en dependencia total de la Federación, que deberán esperar al menos una temporada más a conocer cambios que se adapten a los nuevos tiempos y a las exigencias del fútbol y el aficionado de hoy. La Copa del Rey, con un claro modelo caduco, también se encuentra en un estado de parón.

Noticias relacionadas

 

Etiquetas: RFEF