La Federación descarta una liga de filiales

La Real Federación Española estudia los cambios para la Segunda B a través de una comisión


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Once inicial de un encuentro del Villarreal B | Josera González-LSB

No habrá liga de filiales en un futuro próximo. Al menos esa es la postura actual de la Real Federación Española de Fútbol, dirigida por Luis Rubiales. Unos cambios que se estudian ya desde el anterior mandato, a través de una comisión que se ha reforzado con la llegada de Rubiales al poder y que espera ir dando forma de manera progresiva a la categoría de bronce.

En una división formada por 80 equipos, aproximadamente una veintena de ellos son filiales todas las temporadas. Además, muchos clubes profesionales sin filial en la categoría de bronce han optado por cerrar acuerdos con clubes tradicionales que militan en la categoría para poder tener así a su equipo “B” en la categoría de bronce (ejemplos como los del Cerceda, Teruel, Peralada o Vitoria).

Por la proliferación de este tipo de equipos, que desvirtúan la competición dificultando la incorporación de jugadores sub-23 de nivel al resto de clubes y generando una burbuja económica en este tipo de jugadores jóvenes (los filiales tienen una capacidad económica mucho mayor) y el poco atractivo de los encuentros, clubes tradicionales y aficionados han alzado la voz pidiendo una liga específica para ellos.

No existirá por ahora. Al menos en un corto o medio plazo de tiempo. La RFEF es consciente de la problemática que suponen los filiales y del cabreo del resto de clubes y aficionados, pero la existencia de equipos filiales es fundamental para la Federación por diversos motivos.

Los filiales, a nivel formativo, contribuyen al aumento del nivel de los futbolistas en España. Es un hecho probado, teniendo en cuenta la gran cantidad de jugadores que logran establecerse en un club profesional en España o fuera de las fronteras también después de pasar por una cantera profesional. Esto permite también aumentar el nivel de las selecciones nacionales, según entienden en Las Rozas.

Además, los equipos filiales, por lo general, son cumplidores. Son buenos pagadores, al estar al remanso de un club profesional, y rara vez han presentado problemas de pago a futbolistas, mutualidades u otros gastos habituales. Disponen además de buenas instalaciones para albergar los partidos (buen terreno de juego por lo general de césped natural, vestuarios, otras instalaciones), pero no para los aficionados en muchos casos.

Foto: Realmadrid.com

Sin liga específica, pero sí con cambios

Sin embargo, la Federación es consciente del malestar del resto de clubes y estudia cambios normativos para este tipo de equipos. Lo que más molesta al resto de clubes es la contratación por parte de los filiales de jugadores de categoría senior, una práctica que se está normalizando en los últimos años.

Tampoco gusta la desvirtualización económica que se está generando. Y es que algunos jugadores de filiales tienen ina ficha más alta que el presupuesto general de algunos clubes tradicionales. Por ello, se estudian medidas de control económico y también que limiten el número de fichas para los filiales, a fin de dejar en el mercado y a disposición del resto de clubes un mayor número de jugadores sub-23.

También a nivel de instalaciones: la RFEF estudia la imposición de una serie de mínimos para garantizar el aforo en los campos de los filiales y permitir así la llegada de aficionados visitantes sin problemas. Esto último podría además ampliarse como norma general, a aplicarse a todos los equipos de la categoría.

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Etiquetas: RFEF

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