La RFEF estudia profesionalizar LaSegundaB

Desde la Ciudad del Fútbol se valora que todos los futbolistas sean profesionales a partir de la próxima temporada


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Imagen de una de las Asambleas de la RFEF. (Iusport)

La FederaciónEspañola de Fútbol estudia cambios para el fútbol de bronce. Actualmente para esta categoría existen dos tipos de licencias para sus futbolistas: profesionales y aficionados. Ahora, la RFEF estudia que todos los futbolistas pasen a tener ficha “P” a partir de la próxima campaña, lo que supondría un importante cambio para la Segunda B.

A día de hoy, todo equipo debe contar con un mínimo de diez licencias profesionales como mínimo en todo momento de la temporada. Los futbolistas con este tipo de fichas perciben un salario por su actividad como deportista, están amparados por la ley de profesionales del deporte y cotizan a la seguridad social. Cada licencia profesional, en su primera inscripción, tiene un coste de 3.005 euros, que debe ser asumida por el club que hace esa primera incripción del futbolista con esta tipología de licencia.  Hay que recordar que la Segunda B no está, hoy por hoy, considerada como categoría profesional.

El resto de futbolistas posee ficha “A” o aficionado, es decir, futbolistas que, en teoría, realizan su actividad de forma amateur. Y decimos en teoría, ya que esto no se cumple por lo general en una categoría que ha sufrido muchos cambios desde que se implantaron este tipo de licencias. La práctica totalidad de futbolistas de Segunda B percibe dinero por su actividad, algo que no estaría permitido en caso de que el futbolista disponga de ficha “A”. La Seguridad Social y la Inspección de Trabajo se lo ha recordado en diferentes ocasiones a Federación y clubes, mirando muchas veces a otro lado, pero esta situación podría cambiar pronto, con un mayor control.

Así, la Federación estudia que todas las licencias, teniendo en cuenta que prácticamente todos los futbolistas de la categoría de bronce cobran, pasen a ser profesionales. Se valora, a su vez, una forma de controlar las cantidades que perciben los futbolistas para mejorar los ratios de transparencia y evitar problemas con Hacienda y Seguridad Social. Del mismo modo, no se ve con malos ojos un modelo de control económico similar al utilizado en la LFP para evitar casos de impagos. Una propuesta que lanzó hace unos meses el Cartagena.

Una medida costosa para los clubes

Pero la implantación de este cambio tendría consecuencias directas que serían inasumibles para muchos clubes. Aproximadamente, la mitad de los futbolistas que militan en esta categoría (son unos 2.000 en total) disponen de ficha “A” o de aficionado. Todos esos futbolistas, en caso de seguir percibiendo dinero por su actividad, deberían pasar a ser profesionales la próxima campaña.

Este cambio, por cada futbolista, supondría un gasto de 3.000 euros por licencia, lo que en el caso de muchos clubes (y especialmente los recién ascendidos o menos poderosos) podría suponer una inversión adicional de 30.000 euros el próximo verano. Una cifra inasumible para muchos.

Por ello, en caso de seguir adelante con esta medida, la Federación deberá estudiar un mecanismo que permita abaratar el coste de esa primera inscripción profesional para no condicionar las cuentas de muchos de los 80 clubes de Segunda B o no perjudicar sus intereses deportivos al ver su inversión limitada.

Muchos clubes “tradicionales” sugirieron anteriormente que los clubes con filial en la categoría y con mayor poder económico estuviesen obligados a expedir ficha profesional a todos sus futbolistas.

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Etiquetas: RFEF

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