Cuatro clubes debaten si convertirse o no a SAD

Un club del Grupo II, uno del III y dos del IV están valorando dar el salto


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El Badajoz busca crecer | Fran Jiménez

La normativa de la LFP obliga a los clubes a transformarse en SAD tras su ascenso a Segunda División desde Segunda B. La nueva propuesta de ley que cancelaba esta obligación ha quedado paralizada tras la convocatoria de elecciones generales, lo que mantiene el mecanismo de LaLiga en vigor por el momento. Ante ello, y con la intención de dotar de más medios a sus estructura, varios clubes de Segunda B de formato tradicional debaten en estos días su transformación en Sociedad Anónima Deportiva.

La intención de estos clubes es abrir un proceso de diálogo con sus socios, que son los que deben dar o no el visto bueno a la transformación, hablando de ventajas e inconvenientes sobre esta figura jurídica. El cambio de la legislación deportiva y la persecución de Hacienda y Seguridad Social a los clubes más pequeños es una de las razones que invitan al cambio: pronto, todos los trabajadores (jugadores, técnicos, formadores…) deberán estar dados de alta en la Seguridad Social para poder desempeñar legalmente sus funciones. La figura de la SAD, de gestión de carácter empresarial, facilita la gestión de este paso. Además, los clubes buscan atraer un mayor volumen de capital que les permita dar el salto a Segunda División o, al menos, competir con más garantías.

El Barakaldo en el Grupo II, el Ebro en el Grupo III, y Badajoz y Melilla en el Grupo IV son los que se encuentran debatiendo esta posible conversión. Todos ellos apoyados en motivos comunes, pero con ciertas diferencias.

En el club de la localidad vizcaína se valora la transformación en SAD para poder dar un paso más. El conjunto fabril ha hecho un buen trabajo los últimos años en oficinas, con plantillas contrastadas pese a estar un escalón económico por debajo de sus competidores. Con la transformación a SAD pretenden minimizar esa diferencia. Además, el mandato de la actual junta ha terminado y no se ha presentado relevo, lo que obliga al club, que no dispone actualmente de deudas ni problemas, a buscar una salida para garantizar su futuro y no trastocar el trabajo realizado en los últimos tiempos desde el ascenso desde Tercera. En el entorno del club existe un grupo de socios dispuesto a realizar la necesaria inversión inicial.

El Ebro aborda esta transformación por motivos de crecimiento. El club zaragozano ha visto coartado su desarrollo porque no puede ampliar su estructura. Quieren dotar al club de más medios económicos para competir más arriba y también de medios materiales: salir de la Almazora es fundamental para poder atraer mejores jugadores y para mejorar las condiciones de competición en un campo que se ha quedado ya pequeño. Pronto se debatirá sobre una conversión que parece que se dará. Es, quizá, el club que más avanzado tiene el proceso. Una persona actualmente vinculada al club estaría dispuesta a abordar la ampliación de capital necesaria.

En el entorno del Badajoz, con el apoyo de la dirección actual del club, se viene debatiendo desde hace un tiempo esa conversión. El club quiere dar un paso más en su profesionalización y a la hora de contar con mayores medios económicos que les permita llegar a ser un club de referencia en la categoría. Con resultados deportivos en crecimiento y asentados en la categoría de bronce tras su ansiado ascenso desde Tercera, el club busca ahora avanzar en este debate.

El Melilla es otro de los clubes con la transformación a SAD como debate vigente. El club del Grupo IV ha experimentado un claro crecimiento y, además, es un club con un potencial económico alto que se quiere potenciar. Se está estudiando también dar un paso hacia ese modelo económico, apoyados en los resultados deportivos del equipo, que actualmente está en puestos Play Off.

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