¿Cuánto cobra un árbitro en Segunda B?

Aunque el recibo arbitral asciende a casi 1.400 €uros, los árbitros sólo perciben una pequeña parte de esa suma


Los árbitros de Segunda B apenas cobran algo más que los de Tercera

Los árbitros de Segunda B apenas cobran algo más que los de Tercera

Los árbitros en Segunda B también se suman a la lista de precariedades de la categoría. Lejos de los más de 150.000 €uros por temporada que puede ganar un árbitro en primera división entre honorarios, fijos, patrocionios y dietas, los árbitros de la categoría de bronce apenas superan los 150 € por partido arbitrado.

Por lo general, un árbitro de Segunda B arbitra dos encuentros al mes en su categoría, arbitrando partidos de honor nacional y nacional juvenil en sus Comunidades Autónomas los fines de semana que se quedan sin designación. Los fines de semana que tienen partido de Segunda B se limitan a arbitrar ese encuentro.

El árbitro principal de un partido de fútbol en Segunda B cobra algo menos de 170 €uros por encuentro, 80 €uros en el caso de los asistentes. No existe, por tanto, gran diferencia con lo que cobra un colegiado en Tercera División: unos 150 € por encuentro (en el caso de la Tercera, existen variaciones por Federaciones Autonómicas). En total, los tres árbitros (principal y los dos asistentes, perciben 327 € más dietas de los 1.397 €uros que cuesta un arbitraje a un club local.




Además de sus emonumentos por partido, los árbitros perciben una dieta. Todos los árbitros deben desplazarse, ya que en esta categoría no está permitido que arbitren a los equipos de su Comunidad Autónoma ni a los equipos que compartan grupo con los de su Comunidad. La dieta principal se basa en el kilometraje: perciben 0,19 € por kilómetro recorrido hasta el campo.

Sin embargo, los árbitros acceden a arbitar en esta categoría, por lo general, porque es el puente a subir a Segunda División, privilegio que sólo disfrutarán dependiendo de las vacantes que se den en la categoría de plata. Para ello, es preciso que algún árbitro se retire o descienda de categoría.

A lo largo de la temporada deben pasar varias pruebas físicas y arbitrar en Segunda B les exige una media de cinco entrenamientos semanales.